Una vez más, aquel borroso e incompleto recuerdo. Aquella última conversación con la mujer. Jonás había intentado cientos de veces olvidar aquel suceso, consiguiendo que el recuerdo se transformase en diálogos esfumados, casi sin un hilo conductor.
-Con un poco mas de esfuerzo y paciencia...-Se decía a si mismo- Podré olvidarlo por completo-.
-¡Eres un estúpido si crees que puedes hacer lo que quieras!- La voz de una mujer lo alejó de su ensimismamiento.
-Un completo estúpido- gritaba una anciana a poca distancia de donde él se encontraba.
- ¡Voy a denunciarte con la empresa, idiota!- se quejaba la vieja al chofer de un colectivo de la línea 165 que ya se encontraba a más de cincuenta metros. Y al volverse la mujer se encontró con la sorprendida mirada de Jonás y quiso manifestar aún más su disgusto. -Malditos jóvenes- sentenció y con dificultad fue internándose en la plaza de la estación Remedios de Escalada, en dirección a la boletería.
Jonás ya había vuelto de aquellas zonas sombrías en su mente, de aquel instante cada vez más distante. Ahora se encontraba allí, en medio de una gran plaza, camino a otra realidad.
-¡Eso es!- oía dentro suyo. -¡Eso es! No regreses por este camino. Alejate de mi. ¡Olvidame! Por favor-.
En silencio, pero con ganas de gritar tan alto, Jonás se puso de pie y sacó del interior de sus jeans una caja de cigarrillos. Tomó uno y lo encendió, necesitaba calmar la ansiedad, alejarse de ELLA. Aspiro profundamente y luego soltó una voluta de humo azulado. Sintió como los músculos contraídos de su pecho se relajaban alejando la tensión.
-Entonces- pensó -tengo que alejarme de aquí antes de que este terrible calor me haga vomitar-.
Escrito por: Mime
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